La alopecia es un problema de la piel que también afecta frecuentemente a las mujeres. Y hay muy distintas variantes de alopecia femenina. El dermatólogo quiere responder aquí a las preguntas más frecuentes.
Es el deterioro de la densidad de cabello que excede al que se encuentra de manera normal con el envejecimiento. Alopecia femenina es un término general, pero este problema puede corresponder a muy diversas entidades.
Cada tipo de alopecia femenina deriva de unas causas particulares. Ciertamente existen causas genéticas de la alopecia femenina. Pero en algunas variantes los factores hormonales, inmunitarios o carenciales son determinantes.
Son frecuentes el efluvio telógeno y la alopecia androgénica (ver más adelante). Y entre las alopecias cicatriciales, la alopecia frontal fibrosante destaca como un problema cada vez más frecuente. Además, las mujeres pueden también padecer muchos otros tipos de alopecia
Según algunos datos, afecta en distinto grado a más de 10% de las mujeres entre 30-40 años. Y a más de 30% de las mayores de 70.
Cada entidad requerirá un tratamiento adaptado. Así, no tiene el mismo tratamiento la alopecia androgénica que la alopecia frontal fibrosante. Por esa razón, obtener un diagnóstico correcto es fundamental.
La pérdida de pelo en cejas o pestañas en un problema común, también llamado madarosis. Puede corresponder a varias patologías. Por ejemplo, causas involutivas, la alopecia areata, problemas metabólicos o la alopecia frontal fibrosante.
El tratamiento puede ser complejo y siempre es necesario un diagnóstico adecuado. El latanoprost es un medicamento para la aplicación tópica que ha demostrado efectividad en algunos casos.
Es una forma de alopecia por miniaturización involutiva del folículo piloso de las mujeres. Sucede gradualmente y en un patrón de alopecia femenino determinado.
En las mujeres disminuye más la densidad de la zona superior de la cabeza. Así, se nota que ensancha la línea del pelo. No se presenta una caída profusa del cabello, sino gradual, según los niveles de Ludwig y Sinclair. Conviene estudiar otros posibles signos de alteración hormonal.
Es más frecuente notarla después de la menopausia. Cuando ocurre antes de la menopausia se considera una alopecia androgénica precoz. Y en casos precoces hay que descartar posibles enfermedades coincidentes.
La causas es multifactorial pero el origen genético predomina. También hay factores hormonales y otros de origen múltiple.
Son efectivos en la alopecia androgénica femenina el minoxidil, las infiltraciones y el plasma enriquecido en plaquetas. Por otra parte, disponemos de medicamentos antiandrógenos y espironolactona, que exigen garantizar que no se quede embarazada durante el tratamiento. La cirugía es un complemento valorable. Ver tratamientos.